Restauración Ford GT 40

Una vez más llega a mis manos, no por casualidad, un pequeñín necesitado de cuidados, se trata de un Ford GT 40 amarillo, un modelo para mi gusto muy bonito. 




Su estado no es muy malo, salvo por los pasos de rueda traseros que encontramos recortados... Ya estoy seguro de que había una especie de escuela de mecánica en aquella época que instruía a cientos de niños en el arte del recorte de pasos de rueda, de lo contrario no me explico cómo se llegaba a la conclusión de que había que cortar!!!








Lo primero que hacemos, como siempre, es desmontar y revisar los desperfectos. Después limpiáremos a conciencia y haremos una lista de piezas necesarias. En esta ocasión:

- Bandeja de pilotos y motor simulado
- Limpia parabrisas 
- Butirato amarillo
- Calcas
- Tornillo trasero

Inicio la búsqueda de un tornillo idéntico al original para lo que tomo como muestra el de otro GT que tengo completo.



Comienzo buscando en mi caja de tornillos sin éxito, busco entre los tornillos que acumula mi padre (ya imagináis el clásico bote lleno de tornillos distintos) con la seguridad de encontrarlo, poco a poco caigo en el desánimo y finalmente tampoco lo encuentro. Tras buscar en varias ferreterías, en una de ellas encuentro algo parecido en forma pero dorado, lógicamente no le va nada, sin embargo pienso que lo más difícil ya está hecho y confío en poder darle un aspecto similar al original.

Lo sumerjo en agua con sal durante 24 horas, comienza el proceso de oxidación pero extremadamente lento por lo que paso a un proceso más agresivo y los sumerjo en peróxido de hidrógeno, lo que viene a ser agua oxigenada ;) . Tras una noche de baño en algo más que agua el resultado es que dos de ellos han perdido su tono dorado, ahora sí que están preparados para usar.




Tras la limpieza y abrillantado de carrocería y cristal el resultado es este:

Me pongo manos a la obra usando como donante un Sigma cuyo color parece idéntico, cualquiera diría que los fabricaron del mismo butirato. Cúter en mano, acetona en la otra y no tanta paciencia ni tiempo como desearía.... Me pongo manos a la obra y en menos de una hora tenemos este resultado:




Las calcas serán lo último, ya con el coche montado y terminado, antes hay que arreglar esos pasos de ruedas recortados.



Comenzamos creando moldes a partir de una carrocería en buen estado. Para eso emplearemos pasta de modelar para niños, endurece al aire en unas horas y no deja manchas en la carrocería.



Este molde lo emplearemos durante el proceso de reconstrucción de los pasos de rueda como ayuda para el relleno y posteriormente durante la fase de lijado como guía para hacerlo coincidir con el original.

Obtenemos una primera aproximación que deberá ser trabajada para alcanzar un resultado aceptable. 




Trabajo la zona con lija fina primero y lija de agua después hasta obtener este resultado que, si bien en forma es correcto, no se muestra limpio, sin duda el color amarillo no es uno de los más sencillos de restaurar al mostrar un tono muy claro que evidencia cualquier desperfecto.





Desmonto el alerón delantero y vuelvo a trabajar sobre él para hacerlo más parecido al original, finalmente obtengo este resultado que me parece aceptable.





Estudiando con detenimiento las manchas sobre el paso de ruedas concluyo que la causa es que la mezcla de butirato y acetona era pobre en butirato y resultó muy porosa, con facilidad retiro la mezcla pobre y lo relleno con una pasta mucho más consistente con el siguiente resultado. 




Una vez montadas las piezas y selladas cuidadosamente con los puntos de sellado amarillos queda así, a falta de completar la calca del morro.






Por fin, me decido a terminar la restauracion de este GT, con cierta ilusión pero también con cierta pena porque me lo estaba pasando fenomenal. :D Así que cortó el fragmento de calca que le falta en el morro y mantengo el resto original, sigo siempre la máxima "mejor original que perfecto".

El resultado definitivo es este:




Espero que os haya gustado.



Cómo conservar nuestros coches Exin

Por todos es sabido que los coches Exin sufren agresiones a lo largo de su vida, este podría ser el diario de muchos de estos "pequeñines":
 
- En la infancia ni siquiera guardados, más bien, "tirados por ahí" o simplemente "donde lo guarda mamá".
 
- Más tarde, tal vez de cualquier manera encima de algún armario cogiendo polvo. Por supuesto los mandos con sus cables enrollados alrededor... con lo malo que es eso. En otros casos aún peores pueden acabar en un trastero, donde la temperatura y humedad son ideales para los hongos y el óxido.
 
- Finalmente, tarde o temprano, como si de selección natural se tratase, los supervivientes, que parecen muchos pero en realidad son pocos, acabarán en manos de algún coleccionista profesional o aficionado por lo que ahí van unos consejos...

Si queremos que dentro de unos años, estos "pequeñines", se muestren tal como fueron fabricados, hay que echarles una mano puesto que son muchas las causas que pueden dañarlos de manera involuntaria:

- Humedad: Afecta a las cajas de cartón y el cartón tiene difícil reparación.
 
- Temperatura: Puede deformar chasis y carrocería, llegando a encogerla.
 
- Vapores vulcanización: Afecta a la carrocería generando manchas internas en el plástico de difícil o imposible solución.


- Vulcanización: Afecta a los neumáticos que quedan adheridos a las llantas, posteriormente al retirarlos acabamos dañando o eliminando el cromado de estas llantas.


- Hongos: Afecta a chasis y carrocería generando una capa de manchas de color blanco y llegando a deformarlos.


 
De todas las causas, la que me anima a emplear un método de conservación, es la vulcanización de los neumáticos puesto que puede afectar de manera irreversible a la carrocería y llantas. Consiste en la descomposición de uno o varios neumáticos, éstos se endurecen perdiendo toda flexibilidad y durante el proceso los vapores emitidos se filtran al interior de la carrocería produciendo unas manchas irreversibles que deterioran el modelo.
No vamos a valorar si una colección "correctamente almacenada" es bonita, , se trata de una decisión pensando únicamente en la conservación y no en el disfrute. Por supuesto cada uno deberá tomar su decisión, yo ya he tomado la mía.
Para el almacenamiento de los coches emplearemos tarteras desechables como la de la imagen, no todos los coches tienen el mismo tamaño por lo que podemos adquirir distintos tamaños de tarteras.
 

Desmontamos los neumáticos de los coches, en ese momento probablemente descubramos algún nuevo neumático en ese lamentable e irreversible proceso. Introducimos coche y neumáticos en bolsas herméticas separadas.


Ponemos polvos de talco a los neumáticos para su conservación, esto evitará su deterioro. Nuestro coche quedará de esta manera, que si no es la más vistosa, sí que es la más conveniente, evitamos la humedad, los vapores de los neumáticos y también deformaciones del modelo por aplastamiento.


No os quepa duda que de este modo alargaréis la vida de vuestros Exines y su estado de conservación quedará casi garantizado.